Infiltraciones

  • Ácido Hialurónico
  • Vitaminas
  • Radiesse
  • Hilos tensores

En esta época del año os queremos recordar que...

Una de las zonas del rostro a las que le dedicamos menos miradas y por supuesto menos cuidados son los LÓBULOS DE LAS OREJAS. Parece que sólo nos acordamos de ellos cuando queremos lucir esos fantásticos pendientes que nos hemos comprado recientemente pero, ¿y lo que hay debajo?, ¿es que la piel y el tejido de los lóbulos no está vivo y necesita también cuidados específicos?

A medida que envejecemos, las orejas continúan su crecimiento y caen por efecto de la gravedad. Este factor de envejecimiento natural, unido al uso de pendientes no siempre adecuados, producen una serie de cambios en los lóbulos de las orejas que es imprescindible corregir para evitar los signos de dejadez y envejecimiento que conllevan: la almohadilla pierde volumen y tersura, se descuelga y desvitaliza y en ocasiones incluso los agujeros se rasgan.
 

¡Las infiltraciones con Ácido Hialurónico son la solución!


 

 

Si quieres compartir...